miércoles, 22 de febrero de 2017

Al Cedro Nevado

Este suelo fue morada.
Un fiel cedro nevado erguía,
que daba su fuerza y  guía
a  plegarias de noche callada.   

Asida entre sus brazos
vibraba una Mujer bajo la  Luna.
Enlazada por ramas como abrazos.
estrella fugaz contaba una a una.

Denota su ausencia un espacio vacío
Oh¡ Cedro nevado.
Mi gran confidente en noches de estío.

Altivo creciste desviando  camino,
simil  la altura del fresno vecino.
Campeó granizada, lluvias y helada
Mas no resistió cruel turbonada.

Loas al árbol que produjo fruto.
Cobijó aves, seres, clavel del aire.
Perfumó con su aroma y atributo.
Alabó a Madre Tierra con donaire.

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