Llegó aquel joven de Júzcar a las tierras circundantes
lo acompañaba su
primo que en la otra orilla quedó.
El río Uruguay lo trajo a las costas de Narbona
El andaluz lo llamaron los otros de la comarca,
por doquier lucía él, con orgullo su sombrero.
Se hizo fama creando cuentos de pagos lejanos,
que en ruedas de fogón, escuchaban los paisanos.
Formó su familia un
día, trabajó duro la tierra,
y un golpe de su
caballo una secuela dejó.
Sus papeles recibió de aquel Cura del poblado
Con notas de soltero, en Catalina de Sena bautizado.
Sus padres y sus hermanas cada día recordaba.
A sus hijos relató
las vivencias en su España.
Las cabras que
pastoreaba y llevaba hasta la sierra,
en tiempos de bandoleros escondidos en las cuevas.
Las cartas ya no se enviaron al iniciarse la guerra.
No podía abandonar su familia aquí formada.
Muy joven dejó este suelo en partida sin retorno,
sin los avances actuales para curar a mortales.
Una familia quedó en el campo a la deriva.
Los tiempos fueron difíciles y se perdieron las tierras.
Cobijados en un barrio de obreros y changadores
Continuaron con sus
vidas y el apellido Bautista.
Quiso el destino que yo regresara hasta su tierra
Guiada en mis pasos llegué a
palpar viejas raíces.
Como póstumo regalo
al regresar de su Málaga,

A Francisco José María del Rosario Bautista Pérez Mena González.
ResponderEliminar1887- Juzcar. Málaga.España. - 1945 - Carmelo. Uruguay.
Creado en setiembre 2016.
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